A disfrutar de instalaciones seguras y salubres, con agua controlada y libre de riesgos microbiológicos o químicos.
A la información visible sobre normas de uso, profundidad, aforo, horario, teléfonos de emergencia (incluido el 112), y advertencias de seguridad.
A la vigilancia y socorrismo, cuando la instalación esté obligada a tener socorrista según el tipo y tamaño del recinto; en alojamientos turísticos con más de 40 unidades alojativas debe existir al menos un socorrista.
A disponer de hojas de reclamaciones en la instalación.
A un entorno limpio y bien mantenido, con vestuarios, aseos y duchas en adecuadas condiciones higiénicas.
A la protección de su salud, mediante controles regulares del agua y aire conforme al Real Decreto 742/2013.
DEBERES
Ducharse antes del baño para evitar contaminación microbiológica.
Usar zapatillas de baño en aseos y vestuarios.
Cumplir las instrucciones del socorrista y del personal de la instalación.
No introducir vasos ni envases de cristal en el área acuática o solárium.
No acceder con animales de compañía, salvo perros guía o casos excepcionales previstos por ley.
No lanzarse de cabeza cuando no esté permitido (riesgo por poca profundidad).
Respetar el aforo, horario y zonas acotadas del recinto.
Acompañar a los menores: los niños de menos de seis años solo pueden bañarse en vasos no infantiles si van acompañados por un adulto.
Avisar al 112 en caso de emergencia, conforme a las indicaciones expuestas en el recinto.